El american bully es una raza reciente creada buscando un perro de compañía con aspecto de molosso. Suele ser sociable, muy apegado a su familia y bastante tolerante. Su dificultad práctica no está tanto en el carácter como en tres frentes: las obligaciones legales en Cataluña, la salud respiratoria de parte de los ejemplares y su fuerza. Esta guía los cubre.
Qué exige la ley en Cataluña
El american bully figura en el listado de perros potencialmente peligrosos vigente en Cataluña. En la práctica son cuatro obligaciones concretas: licencia municipal renovable cada cinco años, seguro de responsabilidad civil de al menos 120.000 €, correa no extensible de un máximo de dos metros y bozal en cualquier espacio público. No es una recomendación: es normativa vigente y su incumplimiento se sanciona.
Es la parte que más sorprende a sus dueños, porque el carácter de la raza no se corresponde con la etiqueta. Pero la norma se aplica por raza, no por temperamento individual.
Qué hacer
Tramita la licencia en tu ayuntamiento antes de que el perro llegue a casa, no después. Se pide certificado de capacidad física y aptitud psicológica, certificado de antecedentes penales y el seguro ya contratado.
Acostumbra al perro al bozal de cesta desde cachorro, con comida y sin prisa. Un perro que asocia el bozal a algo bueno lo lleva sin tensión; uno que lo conoce por primera vez a los dos años lo asocia a que va a pasar algo malo.
Calor y respiración
Parte de los ejemplares de la raza presentan hocico acortado y vías respiratorias comprometidas, consecuencia de la selección hacia cabezas más anchas y cuerpos más compactos. Eso limita el jadeo, que es el principal mecanismo de refrigeración de un perro.
Su aspecto atlético hace pensar que aguanta más de lo que aguanta, y en un verano de Barcelona esa confusión puede acabar en un golpe de calor.
Qué hacer
Paseos a primera y última hora de junio a septiembre, y asfalto comprobado con la mano antes de salir.
Arnés siempre en lugar de collar: la presión en la tráquea empeora una respiración que en muchos ejemplares ya parte con desventaja.
Aprende a reconocer los signos de golpe de calor —jadeo muy ruidoso, encías rojas o moradas, tambaleo— y trátalo como la urgencia veterinaria que es.
Control de impulsos y fuerza
Es un perro compacto y muy fuerte para su tamaño. Sin autocontrol, arrastra en la correa y se sobreexcita rápido en el juego.
Qué hacer
Autocontrol en la rutina diaria: esperar antes de comer, antes de salir, antes de saludar. Y pausas dentro del juego, que es lo que le enseña a bajar solo.
Arnés antitirón mientras trabajas la correa floja, y la norma de que la correa tensa nunca avanza.
Sociabilidad con perros y con personas
Suele ser sociable con la gente, a veces exuberante. Con otros perros la tolerancia varía bastante según la línea y el individuo, y conviene no darla por hecha en ninguno de los dos sentidos.
Qué hacer
Selecciona con qué perros se relaciona en lugar de dejarlo a la ruleta del parque, y trabaja el objetivo realista: cruzarse tranquilo, no jugar con todos.
Con las personas, saludar sentado. Con esta raza tiene un valor añadido: cada buena impresión juega a favor de todos los que conviven con un perro de la lista PPP.
Piel, alergias y su efecto en la conducta
Es una raza con bastante incidencia de problemas dermatológicos y alergias. Un perro con picor crónico duerme peor, está más irritable y tolera menos el manejo, y eso se confunde muy fácilmente con un problema de carácter.
Qué hacer
Ante irritabilidad nueva o rechazo al manejo, revisión veterinaria antes que plan de conducta. El orden importa y ahorra mucho trabajo inútil.
Cachorro de american bully: los primeros meses
Con un perro que va a ser muy fuerte y que además llevará etiqueta legal, conviene ir por delante en todo.
Qué hacer
Prioridades: socialización amplia, bozal con asociación positiva desde pequeño, correa floja antes de que tenga toda su fuerza, y tolerancia al manejo para el veterinario.
Y la licencia tramitada antes de que llegue a casa, no cuando ya la necesitas.
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Preguntas frecuentes
¿Necesito licencia para tenerlo en Barcelona?
Sí. Al estar en el listado catalán de perros potencialmente peligrosos hacen falta licencia municipal renovable cada cinco años, seguro de responsabilidad civil de al menos 120.000 €, correa no extensible de máximo dos metros y bozal en espacios públicos. Se aplica por raza, con independencia de cómo se comporte tu perro, y en caso de incidente no tenerlo cambia por completo tu situación de responsabilidad.
¿El american bully es agresivo?
No es lo que caracteriza a la raza: se desarrolló buscando un perro de compañía de carácter estable, y suele ser sociable y muy apegado a su familia. Lo que sí exige atención es su fuerza y la variabilidad de tolerancia con otros perros según la línea.
¿Puede hacer ejercicio intenso en verano?
Con precaución. Muchos ejemplares tienen el hocico acortado y disipan mal el calor pese a su aspecto atlético. En Barcelona, de junio a septiembre, paseos a primera y última hora y nada de esfuerzo en las horas centrales.
¿Collar o arnés?
Arnés. En ejemplares con vías respiratorias comprometidas, la presión sobre la tráquea agrava un problema que ya existe, y los tirones correctivos con collar están desaconsejados.
Mi bully se rasca mucho y está más arisco, ¿es de carácter?
Probablemente no. La raza tiene bastante incidencia de alergias y problemas de piel, y un perro con picor crónico duerme mal y tolera menos. Antes de plantear un trabajo de conducta, conviene descartar la causa médica.
