Qué se considera un perro potencialmente peligroso en Cataluña
La catalogación funciona por dos vías y basta con cumplir una de ellas.
Por raza
El Decreto 170/2002 de Cataluña incluye en su anexo estas razas y sus cruces:
- American bully
- Akita inu
- Bullmastiff
- Dobermann
- Dogo argentino
- Dogo de Burdeos
- Fila brasileiro
- Mastín napolitano
- Pit bull terrier
- Perro de presa canario
- Rottweiler
- Staffordshire bull terrier
- Staffordshire terrier americano
- Tosa inu
La lista catalana es más amplia que la estatal
Razas como el dobermann, el bullmastiff o el dogo de Burdeos no figuran en el anexo del Real Decreto 287/2002, pero sí en el decreto catalán. Si te mudas a Cataluña desde otra comunidad, tu perro puede pasar a estar catalogado sin que nada haya cambiado en él.
Por características físicas
Aunque tu perro no sea de ninguna de esas razas, puede quedar catalogado si reúne las características descritas en el Real Decreto 287/2002: musculatura marcada y configuración atlética, perímetro torácico entre 60 y 80 cm, altura a la cruz entre 50 y 70 cm, peso superior a 20 kg, cabeza voluminosa con cráneo ancho y mandíbulas grandes.
También puede catalogarse individualmente a un perro que haya protagonizado episodios de agresividad, con independencia de su raza.
La licencia municipal: quién la necesita
Necesitan licencia tanto la persona propietaria como cualquier persona que conduzca al perro por la vía pública. Es decir: si tu pareja, un familiar o un paseador saca al perro, esa persona necesita su propia licencia.
Se solicita en el ayuntamiento donde esté censado el animal y tiene una vigencia de 5 años, renovable.
Requisitos para obtenerla
- Ser mayor de edad.
- No haber sido condenado por delitos graves ni estar privado por resolución judicial del derecho a la tenencia de estos animales. Se acredita con el certificado de antecedentes penales.
- Certificado de capacidad física y certificado de aptitud psicológica, expedidos por un centro de reconocimiento autorizado.
- Seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura mínima de 150.253,03 euros por siniestro. La póliza debe recoger los datos identificativos del animal, incluidos raza y número de microchip.
- El perro debe estar identificado con microchip y censado en el ayuntamiento.
Obligaciones cada vez que sales a la calle
- Bozal apropiado a la tipología racial del animal.
- Correa o cadena no extensible de menos de 2 metros.
- Un solo perro potencialmente peligroso por persona.
- Llevar encima la licencia y el certificado de inscripción en el censo.
En el metro y el bus de Barcelona se añade una condición: los menores de 18 años no pueden conducir un perro potencialmente peligroso. El resto de condiciones de acceso las tienes en la guía de normativa canina en Barcelona y Cataluña.
Qué pasa si no cumples
Circular sin licencia, sin seguro o sin bozal con un perro catalogado como PPP está tipificado como infracción grave o muy grave según el caso, con sanciones económicas relevantes y, en los supuestos más serios, la posibilidad de comiso del animal. Los importes concretos los fija cada ayuntamiento en su ordenanza.
Tener un PPP no significa tener un perro problemático
Es la confusión más extendida y hace daño a mucha gente. PPP es una categoría administrativa, no un diagnóstico de comportamiento. Un perro puede estar en esa lista y ser perfectamente equilibrado, y un perro que no lo está puede tener un problema serio de conducta.
Lo que sí es cierto es que con un perro grande y fuerte los errores se pagan más caros, y que el bozal y la correa corta generan situaciones que conviene trabajar bien: frustración en el paseo, reactividad hacia otros perros o tensión en espacios estrechos.