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Cómo educar a un perro de agua español

Pastor, cobrador y guardián a la vez. Un perro polivalente que necesita tarea, no solo paseo.

Lo que te contaron y lo que pasa en casa

Es un perro de compañía muy majo

Es un perro de trabajo polivalente que necesita una tarea

Se usó para pastorear, para cobrar en el agua y para guardar, a menudo las tres cosas. Sin nada que hacer, esa polivalencia se convierte en un perro que se inventa el trabajo: controlar accesos, vigilar, avisar de todo.

Como es de agua, con nadar tiene bastante

El ejercicio físico no sustituye a la cabeza

Es una raza muy inteligente y muy dispuesta. Un perro de agua cansado de cuerpo y aburrido de mente sigue buscando en qué ocuparse, normalmente en algo que no te gusta.

Es muy sociable, se lleva bien con todos

Con su familia sí; con los desconocidos suele ser reservado

La desconfianza inicial hacia lo desconocido forma parte del carácter de la raza y no es un fallo. Lo que sí es un fallo es no socializarlo bien de cachorro, porque entonces esa reserva se convierte en miedo o en reactividad.

Hay que cepillarlo a diario como a cualquier perro de pelo largo

A este no se le cepilla: su manto se enreda formando cordones y se corta

Es una de las particularidades de la raza y mucha gente la desconoce. Cepillar un manto rizado de perro de agua lo estropea; lo que se hace es dejarlo formar cordón o raparlo periódicamente por completo.

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El perro de agua español es una raza de trabajo rústica, inteligente y muy vinculada a su familia. Sus dificultades habituales vienen de dos sitios: se le pide poco mentalmente y se le socializa poco pensando que ya es sociable. Esta guía repasa lo que necesita de verdad.

Necesita tarea, no solo ejercicio

Es un perro polivalente con una capacidad de aprendizaje alta y una fuerte disposición a colaborar. Sin trabajo, se dedica a vigilar, a controlar accesos y a avisar, que es lo que sabe hacer por defecto.

Qué hacer

Dale una tarea real y repartida en varias sesiones cortas: búsquedas de olfato, aprender nombres de objetos, recogerlos, obediencia con criterio. Es una raza que disfruta el trabajo y que se estabiliza mucho cuando lo tiene.

Nadar, si hay ocasión, es ideal para ella y le sienta muy bien físicamente.

Reserva con desconocidos

La desconfianza inicial hacia lo desconocido es parte del carácter de la raza. Bien gestionada, produce un perro prudente que se relaja al ver que no pasa nada. Mal gestionada, produce ladrido y reactividad.

Qué hacer

Socialización amplia de cachorro y, sobre todo, mantenida después del año. Nada de forzar el contacto: que las visitas lo ignoren al llegar y sea el perro quien decida acercarse.

Y no refuerces la vigilancia: si cada vez que avisa vas corriendo a mirar, le confirmas que hacía bien.

Instinto de pastoreo en ciudad

Parte de la raza conserva conductas de pastoreo, que en una ciudad se dirigen a lo que se mueve: bicis, patinetes, corredores o los niños de la casa.

Qué hacer

Trabajo de control a distancia y una llamada entrenada en excitación. Y darle una salida legítima al instinto: juegos de conducción de objetos, discos, trabajo dirigido.

El manto: qué hacer y qué no

El pelo del perro de agua es rizado y tiende a formar cordones de forma natural. No se cepilla: cepillarlo rompe el rizo y estropea el manto. La rutina correcta es dejar que forme cordón, separándolo con las manos cuando hace falta, o bien rapar por completo dos veces al año.

Un manto descuidado forma nudos apretados que tiran de la piel y provocan problemas dermatológicos, y eso afecta al carácter del perro.

Qué hacer

Decide una de las dos rutinas y sé consistente. Y acostumbra al perro al manejo y a la maquinilla desde cachorro con comida: va a necesitarlo toda su vida.

Cachorro de perro de agua: los primeros meses

La socialización y el manejo son lo que más marca a esta raza, y son justo lo que se descuida porque el cachorro parece llevarse bien con todo el mundo.

Qué hacer

Socialización amplia y sostenida más allá del año, manejo y maquinilla asociados a comida, y trabajo mental desde el principio para que aprenda que la actividad la propones tú.

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Preguntas frecuentes

¿Hay que cepillar al perro de agua español?

No. Su manto rizado tiende a formar cordones y cepillarlo lo estropea. Las dos opciones válidas son dejar que forme cordón separándolo con las manos, o rapar por completo un par de veces al año. Lo que no se puede es descuidarlo: los nudos apretados tiran de la piel y generan problemas.

¿Es un perro desconfiado?

Reservado con los desconocidos, que no es lo mismo que miedoso o agresivo. Es un rasgo de la raza y se gestiona con socialización mantenida y sin forzar contactos. Sin ese trabajo, la reserva puede derivar en ladrido y reactividad.

¿Cuánto ejercicio necesita?

Bastante, pero lo determinante es el trabajo mental. Es una raza polivalente y muy dispuesta que se estabiliza mucho cuando tiene una tarea; sin ella se inventa una, normalmente vigilar y avisar.

¿Es buena raza para un piso?

Puede serlo si recibe trabajo mental diario y socialización mantenida. El riesgo en piso es que la conducta de vigilancia se dispare con los ruidos del edificio, así que conviene gestionarla desde el principio.

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