Perros en residencias y centros de día
Las intervenciones asistidas con perros llevan a la residencia algo que muchas personas mayores echan de menos: el contacto con un animal. Un perro preparado y un profesional de Boncan participan en sesiones planificadas, con objetivos concretos, que se integran en la actividad del centro.
Trabajamos con residencias, centros de día y centros sociosanitarios de Barcelona y su área metropolitana, en grupo o de forma individual, y adaptamos cada actividad a la movilidad y al nivel cognitivo de quienes participan. Es una de las líneas de nuestras intervenciones asistidas con perros.
Qué trabajamos con las personas mayores
- Estimulación cognitivaRecordar el nombre del perro, darle una indicación, contar sus premios o responder preguntas sobre él ejercita la memoria, la atención y la orientación.
- Bienestar emocionalLa visita del perro es un momento esperado. Ayuda a reducir la apatía y la sensación de soledad, y despierta emociones y recuerdos.
- Movilidad y motricidadCepillarlo, darle premios con una cuchara o unos palillos, lanzarle un juguete o acompañarlo en un paseo corto son ejercicios con sentido.
- Relación con los demásEl perro da tema de conversación y facilita que los residentes hablen entre ellos y con el personal del centro.
Personas con demencia o deterioro cognitivo
Para acariciar a un perro no hace falta recordar normas ni seguir una conversación. Por eso el perro llega a menudo a personas que participan poco en otras actividades, y el contacto despierta respuestas y recuerdos.
Con estos grupos planteamos sesiones más cortas y previsibles, con el mismo perro y la misma estructura, actividades sensoriales y de reminiscencia, y siempre en coordinación con el equipo que conoce a cada persona.
Así son nuestras sesiones
Cada sesión tiene un hilo: el perro llega y saluda a todos, se propone una actividad y se cierra con una despedida. Algunas de las que hacemos en residencias:
- Juegos de preguntas sobre el perro: cuántos años tiene, qué le gusta o cómo es su carácter.
- Cepillarlo, ponerle el pañuelo o darle premios, para trabajar las manos.
- Circuitos sencillos con aros y conos en los que el residente guía al perro.
- Celebraciones, como el cumpleaños del perro, que se preparan con los propios residentes.
- Conversación y recuerdos: los perros que tuvieron, sus casas y sus historias.
Cómo lo organizamos con el centro
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1Conocemos el centro
Hablamos con el equipo (dirección, psicología, terapia ocupacional o animación) sobre los residentes, sus necesidades y el espacio.
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2Definimos objetivos
Elegimos qué trabajar con cada grupo o persona: memoria, movilidad, estado de ánimo o relación con los demás.
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3Diseñamos las sesiones
Duración, tamaño de los grupos, frecuencia y actividades, según la movilidad y el nivel cognitivo de los participantes.
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4Empezamos y ajustamos
Las primeras sesiones sirven para que residentes y perros se conozcan; a partir de ahí ajustamos lo que haga falta.
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5Seguimiento con el equipo
Compartimos con el centro cómo responde cada grupo y, si lo pedís, preparamos un informe al final.
Seguridad y bienestar, de las personas y del perro
- Participación voluntaria
- Nadie toca al perro si no quiere. Quien prefiere mirar participa desde su sitio, y tenemos en cuenta los miedos y las alergias.
- Higiene y salud
- Perros sanos, con las vacunas al día, y un protocolo de higiene y de prevención de zoonosis en cada visita.
- El perro también cuenta
- Sesiones de duración razonable, con descansos, y un perro evaluado y preparado que trabaja a gusto. Si un día no está para trabajar, no trabaja.
Preguntas frecuentes
¿Pueden participar personas en silla de ruedas o que no se levantan de la cama?
Sí. Adaptamos la actividad a cada persona: el perro se acerca a la silla, y las propuestas se eligen según la movilidad de cada uno. Las sesiones en la habitación se valoran con el equipo del centro.
¿Las sesiones son en grupo o individuales?
Las dos cosas. En residencias lo habitual es trabajar en grupos pequeños, pero hay personas que aprovechan más una sesión individual. Lo decidimos con el centro.
¿Con qué frecuencia se hacen?
Depende de los objetivos: puede ser un programa continuado, con sesiones periódicas, o una actividad puntual. Para trabajar objetivos de estimulación, la continuidad ayuda.
¿Qué necesita el centro?
Un espacio tranquilo, un profesional de referencia que conozca a los participantes y saber de antemano si hay alergias o miedos. El resto lo llevamos nosotros.
¿Trabajáis fuera de Barcelona?
Trabajamos en Barcelona y su área metropolitana. Si tu centro está fuera de esa zona, escríbenos y lo valoramos.