Pocas cosas frustran más que soltar a tu perro en un parque, llamarlo con insistencia y ver cómo te ignora mientras sigue a lo suyo. Lo que muchos tutores piensan que es “desobediencia” suele tener detrás otros factores: falta de entrenamiento, demasiados estímulos alrededor o que el perro nunca aprendió que volver es positivo.
En Boncan, centro de educación canina en Barcelona, trabajamos a menudo este problema, conocido como llamada o recall. La buena noticia es que con un plan claro, paciencia y un método respetuoso, cualquier perro puede mejorar su respuesta.
Por qué mi perro no viene cuando lo llamo
Antes de entrenar, conviene entender las causas. Algunas de las más habituales son:
- El perro no entiende la orden: muchas veces creemos que sabe lo que significa “ven”, pero nunca se lo hemos enseñado en pasos pequeños.
- Hay demasiados estímulos: otros perros, olores, personas o bicicletas son más interesantes que el tutor.
- El refuerzo no es lo bastante motivador: si al acudir recibe un regaño o nada especial, ¿por qué iba a volver?
- Experiencias negativas: algunos perros asocian la llamada con el final del juego, el fin del paseo o incluso un castigo.
- Problemas emocionales: perros inseguros, con miedo o muy excitados pueden bloquearse y no responder.
En entornos urbanos como Barcelona, donde abundan distracciones (ruido, tráfico, otros perros), este problema suele intensificarse.
Qué hacer cuando llamas a tu perro y no viene
Lo primero es dejar de repetir la orden sin resultados. Si el perro no entiende o no quiere acudir, insistir solo convierte el “ven” en un sonido sin valor. El objetivo es reconstruir la llamada paso a paso, para que siempre merezca la pena acudir.
Paso 1: entrena en un entorno sin distracciones
Empieza en casa o en un patio cerrado. Usa un tono alegre, di la orden (“ven”) y, cuando acuda, prémialo con algo irresistible: comida especial, juego corto o afecto.
Paso 2: asocia la llamada con experiencias positivas
Nunca llames para terminar lo que disfruta. Alterna: a veces lo llamas, premias y lo vuelves a soltar. Así aprende que acudir no significa “se acabó la diversión”.
Paso 3: incrementa poco a poco la dificultad
Cuando la llamada funcione en casa, prueba en entornos tranquilos (parques vacíos, zonas sin perros). Solo cuando tenga éxito consistente, pasa a escenarios más complejos.
Paso 4: usa correa larga como apoyo
En Barcelona trabajamos mucho con correas de 5–10 metros en los primeros entrenamientos. Permiten practicar sin riesgo de fuga y dar libertad controlada.
Paso 5: refuerzo constante
La llamada nunca debería ser rutinaria o aburrida. Alterna premios de alto valor (trocitos de comida, pelota, caricias). Así mantienes el interés a largo plazo.
Errores comunes al entrenar la llamada
- Regañar cuando al fin acude: si vuelve después de tardar y lo regañas, solo aprenderá que acercarse es negativo.
- Usar siempre el mismo tono neutro: mejor un tono alegre, que invite a venir.
- Entrenar solo en situaciones reales: esperar a llamarlo solo cuando hay distracciones fuertes no funciona. Primero hay que construir la conducta.
- Dar siempre el mismo premio: si siempre es pienso, pierde valor. Sorprende con premios variables.
Caso real: de ignorar a volver con alegría
En Boncan trabajamos con un Labrador en Barcelona que nunca volvía al llamarlo en el parque. Sus tutores habían probado de todo: gritar, correr detrás, incluso regañarlo cuando lograban cogerlo. El resultado era cada vez peor.
Con un plan progresivo (primero en casa, luego con correa larga en parques poco concurridos, premios variados y muchas repeticiones) el perro pasó de ignorar a acudir a la primera llamada. En menos de dos meses, los paseos dejaron de ser una persecución para convertirse en un disfrute compartido.+
Preguntas frecuentes sobre la llamada
¿Qué hacer si mi perro no viene cuando lo suelto?
Trabaja con correa larga hasta que tengas fiabilidad. No lo sueltes en lugares con riesgo hasta que la llamada esté consolidada.
¿Es más difícil enseñar la llamada en perros adultos?
No. Puede llevar más tiempo, pero tanto adultos como cachorros pueden aprender. La clave es la constancia.
¿Cuánto tiempo se tarda en mejorar la llamada?
Depende del perro y del entorno. Algunos progresan en pocas semanas; otros necesitan meses de práctica. Lo importante es la regularidad.
¿Puedo usar silbato en lugar de voz?
Sí, es una herramienta muy útil. El silbato es neutro, suena siempre igual y no transmite emociones negativas.
Paseos con confianza, perros más felices
La llamada no es solo una orden: es la garantía de que puedes darle libertad a tu perro con seguridad. Trabajarla mejora vuestra relación, da confianza y permite disfrutar más de los paseos.
Si tu perro no viene cuando lo llamas y vives en Barcelona, en Boncan podemos ayudarte con un plan personalizado y un acompañamiento cercano para que tu perro vuelva con alegría cada vez que lo llames.